Cuatro "escenarios" prospectivos, cuatro futuros para la escisión del PNV y para Euskadi Sur. Para una teoría del PNV/EA del postfranquismo
reproduce el texto del capítulo 12 del libro de Justo de la Cueva La escisión del PNV. EA, HB, ETA y la deslegitimación del Estado español en Euskadi Sur, Txalaparta, Bilbao, 1988.Digitalizado por ARGALA TALDEA para la RED VASCA ROJA.
12.5. Un "escenario" para el "problema vasco" publicado en 1984.
Los días 28, 29 y 30 de junio de 1984, a solo cuatro meses de que el PNV hubiera logrado su récord de votos, publiqué en Egin tres artículos sobre el papel que estaba jugando y que podía jugar en el futuro de ese partido. Los reproduzco ahora aquí, sin modificar su estilo polémico propio de artículos periodísticos de combate político, porque constituyen un "escenario" sobre el futuro del PNV, complementan la teoría que sobre el PNV vengo construyendo en este capítulo y son la base para otros de los cuatro "escenarios" que luego veremos.
Los artículos decían así:
Que ésta es una hora crítica para Euskadi no precisa demostración. Basta abrir los ojos y los oídos a lo que pasa y nos pasa. Sí es importante que acertemos con lo que tenemos que hacer. Y nuestra imprescindible y previa tarea es acertar con lo que tenemos que pensar. Todos y cada uno necesitamos entender lo que nos está pasando. Apartar el grano de la paja. Concentrarnos en el aspecto principal de la contradicción principal que tenemos que resolver sin perdernos en lo secundario pero sin prescindir de ello porque sólo una comprensión global nos permitirá afrontar una dura realidad que actúa multifacetadamente contra nosotros.
El PSOE no es lo importante.
El PSOE es peligroso, y, desgraciadamente, por un tiempo provocará muertes, torturas y sufrimiento en el pueblo trabajador vasco. Pero ya ha perdido su mayor capacidad de hacernos daño. Porque ya se ha quitado la careta. La inmensa mayoría sabemos ya que Felipe González es un títere cuyos hilos mueven los yanquis y la Gran Banca. Que es la voz de su Amo.
Por eso hay que temer y esperar todavía de él las consecuencias de sus acciones. Pero es difícil que haya vascos a quienes le cojan desprevenidos. El timo de la estampita ya está al descubierto. Hemos abierto el sobre del cambio y hemos visto ya los recortes de periódicos. Nos podrá golpear (y lo va a hacer) pero ya no nos engañará.
El problema es el PNV y su contrato con el Gobierno español
Hay otro engaño, otro timo, más peligroso para el pueblo trabajador vasco porque, a diferencia del torpe caso del PSOE, aún no está claro para la mayoría el que se trata de un engaño. Aún los hay que dudan, que vacilan.
En 1976 los amos imperiales yanquis forzaron a sus subordinados del bloque de clases dominante español a intentar cambiar su sistema de dominación aplicando la estrategia flexible de la "transición democrática". Esa estrategia implicaba sacrificios importantes para una fracción relevante del bloque de clases dominante español. Para una fracción que formaba parte de ese bloque desde hacía 100 años (desde 1876) y que fue mucho tiempo su columna vertebral: la burguesía vasco-españolista de los Oriol, Ybarra, Urquijo, Careaga, etc., etc. La burguesía vasco-españolista tenía que ceder en Euskadi el protagonismo y parcelas importantes de poder local (Diputaciones, Ayuntamientos) que habían sido herramientas preciosas para su salvaje enriquecimiento, para la explotación y la extracción de plusvalía. Tenían que cederlo a la otra parte contratante: a la burguesía nacionalitaria vasca convertida en el interlocutor privilegiado y el instrumento estratégico del bloque de clases dominante español en Euskadi.
Un pago al estilo mafioso
Contratantes. Las cúpulas del PNV y el Estado español. Pago de los servicios: por adelantado. Pero al estilo mafioso: la mitad del precio. Y no la mitad de la cantidad sino todos los billetes del pago total, pero cortados pro la mitad. Conservando el que paga la mitad que solo entregará cuando el ejecutor del contrato enseña el cadáver objeto del encargo.
La grotesca pre-autonomía y el no menos grotesco Estatuto de la Moncloa, los palacetes y los coches con banderín, todo eso no fue sino esos billetes cortados, inservibles sin su otra mitad, mera señal y promesa del pago completo. Cuando ahora las cúpulas del PNV (y sobre todo sus militantes y votantes) comprueban que con esas monedas partidas no se puede comprar nada en el duro y desconfiado mercado de la realidad diaria… Cuando lloriquean a Madrid porque un día sí y otro también los virreyes provinciales españoles se ciscan en el Estatuto y los aprietabotones y culiparlantes de las Cortes españolas legislan como si ese Estatuto no existiera… Cuando reclaman el pago completo y exigen que les "llenen" el cucurucho vacío del Estatuto… los mafiosos padrinos del bloque de clases dominante español se les ríen en las barbas y les recuerdan que falta el cadáver. Que son las cúpulas del PNV las que no han cumplido el pacto, el contrato.
El cadáver que falta
Les recuerdan que un trato es un trato. Que no les iban a regalar nada. Que tenían que ganárselo. Y sucede que el cadáver que falta es, claro está, el de la izquierda abertzale, el del nacionalismo consecuente, independentista, radical, sin contemplaciones, sin dengues ni distingo padre domingo ni leches en vinagre. El que exige una Euskadi independiente, los españoles en su casa y los vascos en la suya y aquí paz y después gloria. Ese cadáver goza de muy buena salud y 185.000 votos en los últimos recuentos (157.000 en la C.A.V. y 28.000 en Navarra). Sigue viva y coleando la alternativa nacionalista radical y radicalizada, frontalmente opuesta a la "Reforma Democrática", reivindicando el espacio geopolítico completo de Euskadi, cuestionando el "Modelo de Estado" y el "Modelo de Sociedad", siendo antisistema y representando una esperanza de transformación del Modo de Producción dominante.
Y, como no hay cadáver, no les completan el pago a las cúpulas del PNV. Y así andan vagando como almas en pena, lloricas y quejumbrosos, con los inservibles papeles de sus billetes cortados en las manos, con los inservibles papeles de su Estatuto inútilmente exhibidos ante los burócratas españoles que solo se los cogen para usarlos como papel de culo…
El opio de Euskadi. Un opio adormecedor, aletargante, paralizador, engañoso… empleado como anestésico para impedir que el pueblo trabajador vasco note y reconozca el intolerable dolor de la bárbara mutilación que se intenta consumar sobre su cuerpo (su integridad territorial y humana) y su espíritu (el euskera). Eso es hoy el PNV. El opio de Euskadi.
Una sutil, retorcida y complicada maniobra
No sería lo desgraciadamente eficaz que está siendo ese uso del PNV como el opio de Euskadi si no fuera manejado, como lo está siendo, de una forma sutil, retorcida, complicada. Difícil de reconocer y desentrañar. Porque, siendo un engaño, se basa en verdades. Porque a los primeros engañados se les engaña con su propia verdad, que saben y viven como cierta. Porque el fruto del engaño es precisamente la fuerza que se usa para profundizar el engaño y difundirlo. Porque, como los "camellos" de la droga, los primeros engañados son el vehículo principal para repartir la droga del engaño entre sus vecinos, amigos y parientes.
Dos PNV: decir y hacer; bases y cúpulas
La madre del cordero estriba en que hay dos PNV distintos y un solo partido verdadero. Bases y cúpulas. Las bases del PNV no son solo los afiliados y militantes, simpatizantes y votantes. Son bases también casi todos los miembros de las Juntas Municipales y hasta muchísimos de los que componen la Asamblea Nacional.
Las bases son, en su inmensísima mayoría, independentistas. Creen (lo mamaron en la teta materna) que Euskadi es la patria de los vascos y saben que nunca podrán "sentirse cómodos en España". Quieren la ikurriña como única bandera de los vascos, el euskera como lengua de su pueblo y que se vayan los que se tienen que ir. Y una Euskadi desde el Ebro hasta el Adour.
Las cúpulas como el pájaro de la pampa
Las cúpulas del PNV también dicen que son así, como sus bases. No lo dicen siempre y en todos los sitios, pero lo dicen. Lo dicen con matices, con cautelas, con prudencias. Lo dicen para cuando sea posible, como horizonte lejano, como utópica esperanza, como aspiración para cuando los nietos o los biznietos… o mejor los tataranietos. Lo dicen para cuando la Europa que un día quizá, tal vez, per accidens, vendrá. Pero decirlo, lo dicen.
Es verdad que, como el pájaro de la pampa, esas cúpulas en un lado dan los gritos (Alderdi Eguna, Aberri Eguna, Gudari Eguna, etc.) y en otro ponen los huevos (La Zarzuela, La Moncloa, Madrid, etc.). Pero lo dicen. Y ese decir es pieza clave del engaño, es la alquimia del opio del pueblo vasco.
La expropiación de la plusvalía política a las bases por las cúpulas
Cuando las bases del PNV oyen a sus cúpulas decir esas cosas, les creen. Y respiran con alivio cuando se desatan las iras madrileñas contra sus cúpulas por haber dicho esas cosas. Es así como la plusvalía política acumulada por el fervor y el sacrificio de esas bases (plusvalía creada por la multitudinaria asistencia a un Alderdi Eguna, por los miles de carteles pegados por las bases en las paredes, por las decenas de miles de papeletas repartidas por ellas, etc., etc.) es expropiada por las cúpulas. Esa plusvalía política (medida por ejemplo en cientos de miles de votos) expropiada por las cúpulas es la fuerza creada por las bases y que es usada precisamente contra ellas.
Usada de una doble y letal manera. Primero, porque las cúpulas usan esa fuerza para hacer lo contrario de lo que dicen. Para entregar banderas españolas al ejército de ocupación. Para vender a Navarra disparando contra el corazón de Euskadi. Para pactar sucias alianzas con el responsable de Vitoria y del Montejurra. Para sujetar y someter Euskadi al imperio yanqui apoyando a la OTAN. Para someter el euskera al castellano. Segundo, porque las cúpulas usan la fuerza que han extraído de las bases para adormecer, aletargar, anestesiar su nervio vasco, su ansia de libertad, su afán de vivir en una Euskadi libre que sea la patria (única) de los vascos. Labor de opio que realizan usando su popularidad y su prestigio (que sus bases han creado para ellos rompiéndose las manos al pegar sus fotos por miles en las calles) para convencerles de que "todavía no es el momento". De que "hay que esperar".
Las bases del PNV, "camellos" de su opio
Alucinadas con ese opio, las bases del PNV se convierten en "camellos" del mismo y lo difunden en su entorno. Sus vecinos, sus compañeros de trabajo, sus parientes… todos esos les conocen de años. Saben que ese militante de base del PNV es un auténtico patriota vasco. Y la autenticidad abertzale que le impregna sirve de envoltorio para que su entorno se trague el caramelo envenenado del opio del PNV que nunca aceptarían de la mano de TVE. Las bases del PNV engañan a los abertzales de su entorno precisamente porque esas bases creen en lo que dicen. Y su sinceridad notoria es el pasaporte de la falsedad que reparten creyéndola verdadera.
El antídoto necesario
Es urgente una gigantesca labor de desintoxicación. Empezando por distinguir cúpulas de bases. Reconociendo en las bases a los "camellos" inocentes que no saben que están drogados. Aplicándoles le único antídoto: enseñarles a fijarse no en lo que un hombre o un partido DICEN. Ni siquiera en lo que PIENSAN que son. Sino en lo que HACEN. Un hombre o un partido ES LO QUE HACE. Obras son amores y no buenas razones. Por sus frutos los conoceréis. Hay que desenmascarar a las cúpulas del PNV mostrando continuamente como hacen lo contrario de lo que dicen. Como sus labios bendicen a Euskadi mientras que sus manos sirven a España.
No es una novedad que el PNV sea usado como el opio del pueblo vasco. Históricamente la burguesía nacionalitaria vasca ha usado y abusado del discurso nacionalista vasco para defender sus intereses mediante el dominio, por sus cúpulas, de la estructura organizativa burocratizada y jerarquizada de esa organización ecléctica que es el PNV. Ecléctica porque las bases del PNV no se reclutan de entre una única clase social. Esas bases son una eclécsis de fracciones de clases distintas. De la pequeña burguesía antigua rural y urbana (baserritarras, arrantzales, pequeños comerciantes, artesanos y trabajadores autónomos, profesionales liberales, funcionarios locales, bajo clero, etc., etc.). De la pequeña burguesía nueva también (profesionales y técnicos asalariados, capataces, administrativos, dependientes de comercio, oficinistas, trabajadores de los servios, etc.). De la clase obrera inclusive. E incluso de la propia burguesía no monopolista (medianos y pequeños empresarios).
Lo decisivo es que las cúpulas del PNV están dominadas por la burguesía nacionalitaria vasca. Que esas cúpulas son la élite reinante en nombre de, al servicio de, como soporte de la representación política de la burguesía nacionalitaria vasca y de sus intereses.
Precisamente por cómo y cuales son los intereses de esa burguesía es por lo que algunos le llamamos nacionalitaria en vez de nacionalista o de nacional. No es una burguesía nacionalista porque NO pretende conseguir una nación (o un Estado-nación) vasca, porque acepta el vínculo del Estado político español .No es tampoco una burguesía nacional porque acepta jugar tan sólo un papel subordinado del Capital Internacionalizado (las multinacionales) a cambio de la mayor parte posible del pastel que, extraído a su pueblo con su ayuda, aquel Capital Internacionalizado graciosamente le ceda. Papel típico de la burguesía "interior", "cipaya" o "compradora" en los procesos del desarrollo desigual del capitalismo.
No hay, pues, proyecto nacional burgués para Euskadi
La gran estafa, el gran timo, el uso anestesiante, consiste en que no hay proyecto burgués para la construcción nacional de Euskadi aunque se finge que lo hay. El opio del pueblo vasco es decirle que hay un proyecto nacional y que el hecho mismo de decírselo sea la herramienta retorcida para impedirlo. La infección nacionalista del PNV que tanto asusta a los despistados de EL ALCAZAR es precisamente la vacuna autoaplicada por el bloque de clases dominante español. Fingir asustarse de la vacuna forma parte de la vacunación.
Las naciones son fenómenos históricos reversibles. Pueden morir
Una nación no es eterna. Es un fenómeno histórico. Nace. Se hace. Y puede morir. La nación presupone la etnia (y no la raza evidentemente). La etnia presupone una comunidad lingüística y cultural y una homogeneidad del territorio geográfico (salvo casos especiales) y, sobre todo, la consciencia de esa homogeneidad cultural. La nación supera la etnia y aparece si una clase social controla el aparato del Estado y asegura una unidad económica a la vida de esa sociedad. El fenómeno nacional puede nacer y reforzarse o debilitarse y desaparecer, retrocediendo entonces la sociedad a un conglomerado de etnias más o menos afines, tendente a una progresiva diferenciación.
La burguesía nacionalitaria vasca no tiene un proyecto nacional para Euskadi porque no quiere controlar el aparato del Estado ni asegurar la unidad económica de la sociedad vasca. Porque ha decidido que sus intereses estarán mejor logrados aceptando ser controlada por el aparato del Estado español y aceptando que Euskadi sea un eslabón dependiente de la cadena imperialista yanqui.
Solo hay un proyecto nacional para Euskadi: el de la clase obrera
Es solo la clase obrera vasca la que tiene un proyecto nacional para Euskadi. Un proyecto que incluye la independencia. La recuperación libre del espacio geopolítico vasco completo. Y la revolución socialista, la destrucción del Modo de Producción Capitalista en ese espacio y su sustitución por otro que suponga su liberación de la cadena imperialista yanqui. Liberación nacional y liberación social son las dos caras de la misma y única moneda, la única que puede hacer que Euskadi sea la patria de los vacos. La clase obrera vasca es la única que pueda reunir en torno a su proyecto nacional a las demás clases populares en una amplia alianza libertadora.
Nuestra tarea en esta hora crítica de Euskadi
Es solo a la luz de este análisis como podemos entender cuales son nuestras tareas urgentes. Resistir la agresión contra Euskadi conducida por el PSOE, actual punta de lanza de la metamorfosis nazifascista del Estado español. Resistir también a las ayudas que el imperio yanqui proporciona a ese su títere. Distinguir bien entre bases y cúpulas del PNV, resistiendo al uso del PNV como opio del pueblo vasco, abriendo los ojos a las bases patriotas del PNV sobre el engaño a que les someten. Reunir en torno a la clase obrera a las demás clases populares en una amplia alianza que persiga con decisión el proyecto nacional vasco: independentzia eta sozialismoa. Engrosar y fortalecer el encuadramiento organizado de la clase obrera vasca haciendo especial reclutamiento de los jóvenes parados, esos condenados por la estrategia genocida del capitalismo mundial que no tienen que perder más que su impotencia y luchar, luchar, luchar. Hasta la victoria. Que no está lejana. La noche siempre se hace más negra un minuto antes de romper la aurora.
Así finalizaban esos tres artículos, insisto en que publicados en junio de 1984. El "escenario" que dibujaban para el futuro del "problema vasco" ha recibido ya en buena parte corroboración por los hechos. En vísperas de que el PNV recibiera la primera de su (hasta ahora) triple sucesión de sangrías electorales, en vísperas de perder 160.000 votos que cinco meses después se irían al zurrón de Eusko Alkartasuna, el 20 de junio de 1986 el diario YA publica en su pagina 12 unas declaraciones de Jon Gangoiti, cabeza de lista del PNV en Vizcaya. Son unas declaraciones angustiadas en las que Gangoiti vuelve a clamar por el "llenado" del Estatuto y que ya hemos citado. Repitámoslas.
Es el círculo vicioso en el que estaba (y está) encerrado el PNV: él entiende que no puede vencer a HB y al resto del MLNV sin que el Estatuto funcione mientras que el Estado español le exige que venza a HB y al resto del MLNV antes de que funcione el Estatuto.
A estas alturas (1988) lo que queda del PNV debe haber perdido ya las esperanzas. En marzo de 1988 Felipe González ha dicho a Mondo Operaio, una revista del Partido Socialista Italiano, que hasta que no termine la violencia en el País Vasco no se podrá desarrollar el Estatuto de Autonomía. "No se puede desarrollar un Estatuto de Autonomía bajo un peligro constantemente presente" fueron las palabras del presidente del gobierno español.
Precisamente el diagnóstico de que "la vida del Estatuto está arruinada" es el núcleo de la estrategia de Eusko Alkartasuna, escisión del PNV cuya función manifiesta en corregir el fracaso de la apuesta del PNV. Un rápido repaso del grado de éxito alcanzado por EA en su función es el último requisito que nos queda antes de formular los cuatro "escenarios" para la escisión del PNV.
12.6. El fracaso de EA: no haber podido "robar" votos a HB. Su éxito parcial: haber hecho el "tapón" para que votos del PNV no fueran a HB. Líneas de tendencia.
Si, respecto de la escisión del PNV, formulamos la clásica pregunta ¿cui prodest? (¿a quién provecha?) la respuesta obvia es que el bloque de clases dominante español y el Capital Monopolista Internacionalizado han conseguido dos claros beneficios:
Al final del capítulo 9º hemos cuantificado y valorado ya esa función de EA como "tapón" o "dique". La aparición de EA ha conseguido evitar que una parte considerable de los 180.000 votos perdidos por el PNV de 1984 a noviembre de 1986 se corriera a HB constituyendo un bloque histórico específico en torno a ella. De hecho HB no consiguió prácticamente nada de esa masa de votos e incluso, como vimos, hubo de devolver alrededor de 8.000 votos del PNV que en junio de 1986 habían elegido ya su papeleta.
Ese es el éxito parcial de EA.
Pero es un éxito parcial que implica un fracaso. Porque la función manifiesta, la consecuencia objetiva que habría constituido un ajuste y una adaptación al sistema y que era buscada y reconocida por EA, habría sido hacer una captura importante de votos de HB. No ya hacerle el "tapón" sino "robarle" el balón, disco en términos baloncentísticos. La función manifiesta de EA respecto de HB era ofensiva y no meramente defensiva como ha resultado ser. Ahorraremos repetir aquí las explícitas declaraciones de intención al respecto formuladas por Garaikoetxea y demás líderes de EA en noviembre de 1986. Y ahí es evidente el fracaso de EA.
En las dos convocatorias electorales en las que EA ha competido ya con HB (30.11.1986 y 10.6.1987) es evidente que EA no ha podido impedir que siga funcionando el mecanismo de reproducción ampliada propio del electorado de HB que se basa fundamentalmente en su captación de nuevos votantes, de jóvenes que acceden a la edad del voto. HB creció en noviembre de 1986 y volvió a crecer, en número de votos, en junio de 1987. Hasta el punto, como sabemos, de convertirse en la primera fuerza nacionalista vasca por el número de votos y por el número de parlamentarios en Euskadi Sur e incluso en la primera fuerza absoluta, por delante del PNV y PSOE, en la Comunidad Autónoma Vasca. Aunque Garaikoetxea logró escaño para el Parlamento Europeo, Txema MONTERO –el candidato de HB – se presentó en ese Parlamento con más votos, sobre todo más votos vascos, en él.
¿Cuáles son las líneas de tendencia de esta situación?
Todo parece indicar que HB puede continuar, e incluso acelerar, su marcha hacia la constitución en su torno de ese bloque histórico específico del que venimos hablando, hacia la constitución dela alianza histórica de la clase obrera vasca y las capas populares vascas (pequeña burguesía antigua rural y urbana y pequeña burguesía nueva, incluso alguna fracción de la burguesía no monopolista).
En términos de votos, HB tiene tres vías para aumentar progresivamente los suyos:
La propia dialéctica interna a la que tienen que responder el bloque de clases dominante español y el Capital Monopolista Internacionalizado favorece al desarrollo de esas vías de captación de nuevos votantes para HB. EA y PNV verán sistemáticamente desautorizado su discurso independentista por las acciones de sumisión que les exigirá el bloque de clases dominante español. Y la inevitable estrategia de mantenimiento y ampliación del paro juvenil vasco que el Capital Monopolista Internacionalizado imponen para realizar la nueva distribución internacional del trabajo y la recuperación de la tasa de ganancia por el aumento de la plusvalía absoluta y relativa, facilitará que HB (que ya es mayoritaria entre los parados y en la que los parados tienen más peso que en ningún otro electorado vasco) radicalice su mensaje evidenciando a los jóvenes abstencionistas que no hay esperanza alguna para ellos en la actual sociedad capitalista. Y recordándoles que el Gobierno Vasco ha reconocido que antes del año 2000 no podrá disminuir el paro juvenil. Rebus sic stantibus: si las cosas siguen estando como están, si no se cambia el sistema.
Si esas son las líneas de tendencia ¿qué van a hacer el bloque de clases dominante español y el Capital Monopolista Internacionalizado?
Eso es lo que vamos a intentar averiguar haciendo una conjetura razonable sobre los "escenarios" que, referidos a Euskadi Sur, están ellos manejando.
12.7. Cuatro "escenarios" para la escisión del PNV y para Euskadi Sur.
A nuestro entender la línea fundamental divisoria de los "escenarios" posibles pasa por como juegue aquella diferencia de preocupaciones e intereses del bloque de clases dominante español y del Capital Monopolista Internacionalizado de la que hemos hablado al comienzo de este capítulo.
Si el Capital Monopolista Internacionalizado decide respetar el margen de autonomía del bloque de clases dominante español y darle todavía otra oportunidad, estaríamos en una situación en que ambos manejan los "escenarios" duros.
Es decir, estaríamos ante un intento definitivo, una solución final del "problema vaco" mediante el incremento de la represión. Una solución "a la brava", reclamando y obteniendo toda la colaboración de los Estados capitalistas europeos, cerrando los ojos ante cualquier tipo de "irregularidad" tipo GAL, etc. Es el tipo de solución dibujado en las soflamas de Goñi Tirapu o de Damborenea: acabar con el "último mohicano". De prisa antes de que en 1992 el Acta Unica Europea facilite la circulación de personas por territorio de la CEE.
El Capital Monopolista Internacionalizado estará probablemente manejando dos escenarios duros:
ESCENARIO A: Que la solución final funcione. Que sea posible acabar con el "último mohicano" de ETA por la fuerza y que "HB se deshaga como un azucarillo cuando ETA ya no esté".
Salvo algunos alucinados del Gobierno español y del bloque de clases dominante español del que son gestores nadie cree que el "ESCENARIO A" tenga probabilidades reales. En el n º 488 de Punto y Hora (1-8 de octubre de 1987) yo mismo escribía (y justificaba el por qué) que "ETA ha ganado ya (estratégicamente) la guerra". El domingo 10 de abril de 1988 el director de Diario 16, Pedro J. Ramírez publica un largo artículo que comienza en la portada. Antes de reproducir un significativo fragmento suyo conviene recordar que cinco años antes, día por día, el también domingo y también 10 de abril de 1983 ese mismo Pedro J. Ramírez publicó en la página 3 de su Diario 16 un artículo también a toda plana con el título "Euskadi: una enfermedad moral" en el que como vimos en el capítulo 7 º decía que los votantes de HB estaban enfermos ("¿Quiere esto decir que en Euskadi hay cincuenta mil, cien mil, tal vez ciento cincuenta mil enfermos? Pues sí: exactamente eso quiere decir") y pedía para ellos, para los que apoyaban a ETA, no un campo de concentración pero casi ("son víctimas de una terrible epidemia y merecen el mismo trato –compasivo tal vez, pero férreo en cualquier caso – que tradicionalmente han recibido los apestados" … "Frente a tal fenómeno, las fuerzas políticas y sociales deben optar por una actitud de resistencia, sometiendo a cuarentena y aislamiento a los afectados"). Cinco años después, día por día, la realidad –que tiene los dientes duros – ha hecho "caerse del burro" a Pedro J. Ramírez. Hasta el punto de escribir lo que sigue:
"No hay solución policial. Es comprensible que este debilitamiento objetivo del margen de maniobra y, sobre todo, del horizonte de desarrollo de Eta, haya dado pie a la tentación de apostar a fondo por la solución policial del problema.
Durante los últimos meses se han escuchado pronósticos triunfalistas que recordaban la profecía francesa de que el FLN vivía "su último cuarto de hora", cuando ni siquiera había comenzado la fase más dura de la "batalla de Argel".
Al margen de que a nadie le consolaría sentirse víctima de los "últimos estertores de ETA", para que de verdad entráramos en esa fase tendrían que introducirse unos mecanismos represivos de tal calibre que su asimilación resultaría imposible para esa sociedad democrática en cuyo nombre pretendería actuar.
Acabar policialmente con ETA requeriría cercenar sus viveros, ilegalizando a Herri Batasuna, a las gestoras pro amnistía, al sindicato LAB..., clausurando "Egin" y condenando a las catacumbas de la clandestinidad al menos del 20 por 100 de la población vasca.
Acabar policialmente con ETA requeriría desalentar a sus simpatizantes, sembrando el pánico en el mundo "abertzale", mediante un relanzamiento del GAL o cualquiera otra variante de terrorismo de Estado.
Acabar policialmente con ETA requeriría triturar y exterminar en el sentido literal de la palabra a sus militantes, reimplantando la tortura, los juicios sumarísimos y la pena de muerte.
Y aun así, habiendo pasado por todo eso, nadie podría evitar que una mañana, en medio de la desolación, un par de muchachos rompieran la paz de camposanto, asesinando por la espalda otra vez a un guardia civil.
Cuando hasta en el último centímetro de su cola reside la capacidad de regenerarse, de darse otra vez la vida, nunca se acaba de matar del todo a la serpiente.
Si se quiere terminar eficazmente con el problema, atáquense a sus raíces y no sólo a sus signos externos. La contumacia con que una parte significativa de la opinión vasca continúa automarginándose del proyecto común revela, diez años después de su elaboración, que el consenso constitucional de 1978 resultó incompleto y que el afán integrador de la "Monarquía de todos los españoles" no ha encontrado aún la manera de abordar útilmente esta excepción " (240).
En el mismo artículo Pedro J. Ramírez afirma que "no queda otro remedio que reconocer que en el País Vasco la Constitución no obtuvo el refrendo mayoritario de los ciudadanos".
Podríamos multiplicar los testimonios. Pero es innecesario. El ESCENARIO A no tiene probabilidades.
ESCENARIO B: Que la solución final no funcione ni aún cuando se lleve a sus máximos nazifascistas extremos.
Que, incluso, reproduzca el fenómeno "iceberg" explicado por Jauregiberry para ETA y su apoyo popular durante el franquismo. Que acelere las líneas de tendencia actuales y cuaje un bloque histórico específico vasco que, liderado por HB/ETA proclame, arranque la independencia de Euskadi mediante una insurrección provocada por la misma represión. Y que, en el fragor de esos acont4cimientos, la independencia de Euskadi se proclame simultáneamente con la declaración del propósito de proceder de inmediato a la destrucción del Modo de producción Capitalista y su substitución por otro superador del capitalismo en el espacio vasco.
El Capital Monopolista Internacionalizado, al contemplar este ESCENARIO B estará teniendo en cuenta la posibilidad de aplastar al nuevo Estado vasco socialista mediante una "Bahía de Cochinos" –esta vez con éxito – protagonizado por algunos "gusanos" vascos y el Ejército español. Pero, incluso en el supuesto de que la "batalla de Stalingrado" que supondría el ataque a la gran conurbación que constituye hoy la Ciudad Industrial de Euskadi tuviera esta vez éxito para los atacantes, la mera posibilidad de tener que enfrentarse con una Nicaragua o un Vietnam en el golfo de Vizcaya hará volver blancos los cabellos a los "redactores de guiones (escenarios)" del Capital Monopolista Internacionalizado".
Parece por ello razonable que el Capital Monopolista Internacionalizado esté desechando los escenarios duros. Y que, imponiendo sus supremos intereses a los del subordinado bloque de clases dominante español, esté manejando escenarios blandos en los que el interés del bloque dominante español de mantener la integridad del actual mercado español no se considere condición sine qua non. Donde se contemple la posibilidad de admitir la independencia de Euskadi como una variable admisible.
Creemos que el Capital Monopolista Internacionalizado está contemplando dos escenarios blandos.
ESCENARIO C: se corresponde con la hipótesis segunda del análisis prospectivo de Oronoz (Véase de nuevo el aprtado 4. de este capítulo). Supondría adelantarse a los acontecimientos previsibles según las actuales líneas de tendencia. Reconocer la insuficiencia de la vía del Estatuto. Preparar el reconocimiento de la constitución de una Euskadi independiente. Pero con las cláusulas de salvaguardia de que estuviera integrada en la CEE y en la OTAN, quizá incluso con bases militares yanquis en el territorio, de forma que el bloque de clases dominante español tendría que tragar la pérdida de una porción del mercado que controla pero el Capital Monopolista Internacionalizado tendría la garantía de que el Modo de Producción Capitalista seguiría siendo el dominante en el territorio vasco.
Es en este ESCENARIO C en el que tendría juego una función latente de Eusko Alkartasuna. Porque ese escenario implica que la Euskadi independiente estuviera gobernada hegemónicamente por una fuerza nacionalista vasca, que englobaría una eclécsis de clases y de fracciones de clases ideológicamente integradas en la "cultura occidental", en el capitalismo avanzado, y sería dirigida por una fracción de la burguesía vasca. Además de las cautelas militares, este ESCENARIO C supone la convicción de que la consecución de la independencia de Euskadi quitaría la espoleta a la bomba de tiempo de la revolución socialista vasca porque habría eliminado una de las dos caras de la moneda que constituye la reivindicación integrada de la alianza de la clase obrera con las capas populares que representa el proyecto histórico de HB.
No afirmamos que esas alternativas se hayan plantado ya como tales. Si sostenemos que su formulación como hipótesis, como "escenarios" posibles, debe haber sido ya ampliamente trabajado por los órganos de prospectiva (¿Hudson Institute? ¿Rand Corporation? ¿Otros "tanques de pensamiento"?) del Capital Monopolista Internacionalizado.
Eusko Alkartasuna sería así un as en la manga, un relevo preparado para una misión histórica distinta. Carlos Garaikoetxea tendría así la posibilidad de vivir un raro privilegio. El de protagonizar dos estrategias sucesivas. El fue quien firmó el acuerdo estatutario que constituyo el nervio central de la primera estrategia del Capital Monopolista Internacionalizado para el "problema vasco". Él podría ser quien protagonizara la instrumentación de la segunda estrategia una vez comprobado el fracaso de la primera.
Naturalmente incluso esta estrategia podría fracasar, Oronoz ha dicho al respecto que:
"Aún en el supuesto más hipotético, la creación de un nuevo "Estado-nación" (de carácter burgués), la reivindicación neonacionalista no sería extinguida (si bien pudiera quedar sumamente reducida); la razón de tal inextinción radica en que esta reivindicación no sólo pretende la recuperación y/o creación de un espacio "nacional" sino que dicha recuperación y/o creación sólo se produce con la consecución de un tipo específico de "nación", diferenciado de la "nación" capitalista" (241).
Pero, incluso en el caso de que Garaikoetxea estuviera condenado a hacer el papel de Luis Felipe de Orleans o de Kerensky, el Capital Monopolista Internacionalizado ganaría tiempo. Y tiempo es lo que parece ser su objetivo más perseguido a lo largo y lo ancho de un planeta en el que cada día es más evidente su incapacidad para controlar los efectos de su propio modelo de dominación y donde ya ha protagonizado, por primera vez en la Historia, la pública confesión de esa incapacidad por una clase dominante todavía en el poder (Véase el Informe. El mundo en el año 2000 encargado por el Presidente Carter).
ESCENARIO D: Consistiría en forzar al bloque de clases dominante del Estado español a aceptar la negociación con el Movimiento de Liberación Nacional Vasco. El Capital Monopolista Internacionalizado convencería al bloque de clases dominante español de que sería posible diseñar un proceso largo y tortuoso de negociaciones en el que fuera posible tender trampas desmovilizadoras al contrario, incluso sugiriéndole que siempre sería posible obstaculizar la aplicación de los eventuales acuerdos. EA tendría aquí de nuevo una función latente. Porque el Capital Monopolista Internacionalizado podría diseñar un proceso en el que introdujera súbitamente el escenario C dentro del D.
Engañando a la vez al bloque de clases dominante español y al MLNV. El ESCENARIO D garantizaría además al Capital Monopolista Internacionalizado ganar tiempo y desactivar el conflicto. Y tomar ventaja sobre el MLNV si se cumpliera su suposición de que el Movimiento, que ha luchado tan largo tiempo, se ha especializado demasiado en la resistencia y no será ni mucho menos tan eficaz en el complejo campo de la negociación y de su aplicación que en el de la lucha.
Mi opinión personal es que todo induce a creer que el ESCENARIO D es el que tiene más probabilidades de ser intentado como salida al fracaso de Estatuto como legitimador del Estado español en Euskadi Sur. El ESCENARIO D sería así la salida (y quizá una de las causas ocultas profundas) del proceso de escisión del PNV.
No me hago ninguna ilusión acerca de la capacidad de los lectores españoles para admitir la congruencia y pertinencia de estos análisis (ni en general de todo el libro que camina ya hacia su fin). Me consta como de gruesa y de distorsionante es la capa filtrante de sus prejuicios, estereotipos, informaciones ya obsoletas y pereza mental como adobo general, constituyen para sus percepciones de la realidad vasca. En el año 1979, un poco antes de venirnos a vivir a Euskadi, mi compañera Margarita Ayestaran y yo tuvimos la suerte de recibir un encargo profesional consistente en realizar un análisis secundario (incluyendo la posibilidad de calcular nuevas tablas con los ficheros) de dos grandes encuestas sociológicas de más de 5.000 entrevistas de muestra cada una, siendo pre y postelectorales referidas a las elecciones generales de 1 de marzo de 1979. Todavía recordamos la incredulidad de algunos de los que leyeron el estudio resultante (242) cuando encontraban capítulo tras capítulo que el País Vasco (Euskadi Sur) aparecía en su conjunto como la población situada en el extremo izquierda. Ya fuera por autoidentificación ideológica, por autocalificación como ateos, de simpatía por la revolución, por preferir más libertad de expresión, más libertad sexual, más educación pública, más libertad sindical, etc., etc. Hicimos una clasificación combinada de esas posiciones tanto para segmentos de edad, sexo, profesión, religión etc. como para las regiones del Estado español. En esa clasificación el País Vasco resultó el conjunto territorial más o la izquierda. Solo superado por segmentos como "estudiantes", "edad de 22 a 25 años", "edad de 18 a 21 años", "hombres solteros", "no creyentes", "solteros", "parados", "con estudios medios", y "obreros cualificados" pero por encima de cualquier otra región. Pues no servía de nada enseñar la tabla y los datos de base utilizados para construirla. Con honrosísima excepción (en singular porque es una persona) nuestros interlocutores no se lo creían. Porque ellos "sabían" cómo era el País Vasco. Y a continuación se embalaban a recitar estupideces obsoletas sobre el "Gibraltar vaticanista".
No parece que en estos diez años los españoles hayan mejorado mucho su satisfecha ignorancia. Un escritor notorio, Gregorio Morán, después de ejercer como director de un diario vasco durante once meses, habiendo escrito antes un libro sobre Euskadi fruto de bastantes meses de trabajo de campo e investigación se apunta –habiendo sido marxista en tiempos - a la explicación de la nariz de Garaikoetxea/Cleopatra para explicar la escisión del PNV, cometiendo varios gruesos errores de fechas y hechos (Testamento vasco. Un ensayo de interpretación, Madrid, Espasa-Calpe, 1988) y repite la rutinaria estupidez de los ignorantes sobre "el considerable grado de influencia religiosa" en Herri Batasuna y ETA (243).
Como diría Asterix, ¡Estos romanos están locos!
NOTAS AL SUBCAPITULO 12.5:
NOTAS AL SUBCAPITULO 12.7:
(240) Pedro J. Ramirez: "Dad una oportunidad a la paz", en DIARIO 16,, 10 de abril de 1988, portada y páginas 2 y 3.
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(241) Javier Oronoz: El problema…, op. cit. página 114.
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(242) Margarita Ayetaran y Justo de la Cueva: El paradigma de Chamberí. El mapa bidimensional del campo político español definido por la posición ideológica y el comportamiento electoral en dos elecciones, Madrid, mimeografiado, 1979.
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(243) Gregorio Moran: Testamento vaco. Un ensayo de interpretación, Madrid, Espasa-Calpe, 1988, página 53.
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